En las entrañas de lo que fue alguna vez el inicio de la civilización, llámese Cuerno de África, hoy existe una de las ciudades más peligrosas del mundo, y lo que algunos llaman “El Estado más fallido de África”. Comprendida al sur de Etiopía, y al Este de Kenia, La República Federal de Somalia, formada así desde 1960, tiene un pasado oscuro de  guerras civiles,  golpes de estado, sequías y hambruna. Mogadiscio, su capital, hoy está dividida por una línea al norte y al sur, custodiada por varias tribus entre las que se destacan 15 mil niños soldados. Ellos son chicos, llamados “Los Bandidos”, de entre 9 y 15 años que dejan el colegio para pelear una guerra que no es suya.

Actualmente su Presidente es Mohamed Abdullahi Mohamed y su Primer Ministro Hassan Ali Khaire, pero a pesar de títulos, de acuerdos entre rebeldes, y de la Constitución Previsional aprobada en el año 2012, Somalia es un Estado tribal en constante guerra, que viene de arrastre y lleva la mochila de su historia.

En 1960 se forman como país, unificando lo que fue un protectorado Inglés y una colonia italiana, nueve años más tarde Siad Barre dará un golpe de Estado, en los años 90 asumirá Mohamed Ali Mahdi a través de otro golpe de Estado, que dejará el recuerdo de la mejor etapa del país. De aquí en adelante la historia se asemeja a la realidad, el país se divide en 4 zonas que no responden a un Presidente, la sequía, la hambruna y la falta de agua comienzan a aparecer. Junto, por supuesto, con militares estadounidenses en misiones de “paz”.

Mirá también  Diciembre: fiestas, despedidas, playa… ¿y la salud? - Por doctor Marcelo Suárez

Desde el año 1991 atraviesa una de las peores crisis alimentarias de la historia por una de las sequías más fuertes de los últimos 20 años. En la ciudad no hay luz, no hay agua, ni teléfono. Viven aproximadamente 600 mil personas. La medicina es paupérrima, se estima que hay cinco medicamentos por cada 100 mil habitantes, y en las zonas en donde Médicos Sin Fronteras realiza trabajos, a su vez debe cuidarse de no ser atacados por rebeldes. Aquellos que deciden emigrar lo hacen a Kenia o Etiopía, donde el panorama no es mucho mejor.

La esperanza de vida en Somalia es de 50 años. La falta de medios de subsistencia y de agua potable ha provocado la declaración de emergencia humanitaria por hambruna. Para que en un país se establezca la hambruna, las Naciones Unidas necesitan unas estadísticas que muestren que dos adultos, o cuatro niños de cada 10.000 habitantes mueran cada día, y que 1/3 de los niños padecen desnutrición severa.

Cada vez que uno vea la crisis de algún país hermano, deberá no sólo lamentarse por la actualidad, sino ver con los mismos ojos y las mismas penas, por qué es que llegaron a este punto. Y allí encontraremos historias de invasiones  europeas, de golpes de estado financiados por intereses multimillonarios, del ejército estadounidense y de la ONU en misiones de “paz”. Y es que la historia se repite, y a veces, no nos damos cuenta.

 

Gastón Sánchez.-

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here