Hace un par de semanas comencé a jugar The Witcher 3: Wild Hunt, uno de los mejores juegos de rol de esta generación, que se caracteriza entre otras cosas por no tener modo multijugador, ni en LAN ni Online. Un poco descreído, empecé a jugarlo y luego de semanas de rostizarme me di cuenta que realmente estaba disfrutando de un excelente juego que definitivamente no sería el mismo si tuviera modo online. Y es que es momento de decirlo. Jugar en internet se está volviendo cada vez más mierda.

Muchos pueden ser los motivos detrás del éxito y el fracaso de muchos juegos en línea. Basta con analizar la concentración del público gamer en las pocas propuestas serias en todos los géneros. Exceptuando claro juegos como Fortnite, League of Legends, CS:GO, DOTa 2, y otros Free-to-Play que apuntan más al público de E-sports y juego competitivo.

Habiendo jugado más de 70 juegos de rol, acción y aventura distintos en los últimos 15 años, y habiendo invertido más de 500hs de juego en algunos me dispongo a enlistar mis razones.

1. Las comunidades cada vez son más tóxicas

Y esto es algo cada vez más difícil de controlar. Sobre todo con la cantidad de jugadores en línea que se multiplica año tras año. Las empresas invierten relativamente poco en equipos de moderación y game masters para lidear con los jugadores problemáticos, en comparación al dinero que invierten en desarrollo y servidores. Algunos casos cobraron mayor relevancia en este último tiempo, como los grupos homofóbicos en Fallout 76 que se dedicaban a perseguir y matar avatares gay, arruinando la experiencia de juego de algunas personas. O el fenómeno del Swatting, con todo el peligro que implica desplegar un operativo policial con una falsa alarma.
En Latinoamérica, las comunidades no llegan a tales extremos como en otros lugares del mundo, pero definitivamente hay abundancia de Trolls y Rage Quiters , algunos más agresivos que otros, que incluso llegan al punto del grooming y ciberacoso. Respecto a las discusiones entre Fanboys, los hubo y siempre los habrá, pero no suponen un problema tan serio.

2. El multijugador está sobrevalorado

Las empresas desarrolladoras suelen darle mucha importancia a brindar una mejor experiencia multijugador online por un motivo bastante obvio: permite vender más. Vender ítems, vender pases de temporada, vender skins, o directamente ventajas en el juego. Y en algunos casos termina siendo contraproducente, por que dejan de lado aspectos tan básicos de un videojuego como un guión adecuado, un buen sistema de combate o equilibrio en el PVP.
Si a eso le sumamos el punto anterior ¿que tan divertido puede ser jugar un juego desbalanceado, incompleto, con 4 desconocidos que me insultan cada vez que cometo un error?
Plus, las empresas a veces hasta olvidan incluir aspectos básicos del propio género de sus juegos y no agregan rejugabilidad al asunto, haciendo que todo se resuma en matar monstruos hasta el hartazgo y algún que otro evento PVP. Algo como el efecto MuOnline, pero al extremo.

¿Conexión internet obligatoria para jugar un arcade de 1999? WHAAAAT
¿Conexión internet obligatoria para jugar un arcade de 1999? WHAAAAT

3. El online obligatorio

Este punto es una de las peores cosas que le pueden haber ocurrido a los videojuegos. Uno de los primeros fracasos en hacer uso del “online obligatorio” fue Diablo III, como estrategia contra la piratería. El juego obliga a estar conectado a internet para verificar que tu juego sea original y acceder a gran parte del contenido juego.

Que pasa si tu conexión no funciona? Gastaste 60 dólares o más para ver una pantalla de error.

4. Obsolencia programada

Es algo que sufren la mayoría de los juegos que se enfocan en el multijugador online. Al comienzo todo es luces y colores, servidores llenos, buenas críticas de dudosísima procedencia, peeeeeeero… al cabo de un tiempo empiezan a salir a la luz los errores, los bugs, los hackers, el contenido repetitivo, el pay 2 win, los parches, los dlc, y otras cosas más que empiezan a minar la base de jugadores de un juego online, hasta que finalmente, el proyecto se cierra y por ende los servidores también. Sin offline, sin campaña, ni nada por el estilo todo el tiempo invertido se resume en un viaje de ida al botón desinstalar.

5. Mucha competencia, poco juego

 Hoy en día en las comunidades online hay un espíritu de competencia como nunca antes por tener la mejor armadura, la mejor arma, el mejor skin, el nivel más alto y si todo eso resulta poco, también tienes que tener el mouse gamer , el teclado gamer, la última placa de video para ser un verdadero gamer , y eso es pura mierd*.
Y esto es algo alentado tanto desde la comunidad, como los desarrolladores, y las plataformas. Está bien en el caso de los e-sports, pero la gracia de un juego es jugarlo y disfrutar.

Pero hey, aún quedan juegos para disfrutar en perfecta soledad que no necesitan de internet y mucho menos de gente horrible para darnos horas y horas de diversión.  Conocelos en nuestro próximo artículo :D.

Hasta la próxima y GG

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here