Descubrí la historia de Douglas Tompkins mientras viajaba por El Chaltén, al sur de la provincia de Santa Cruz. Su nombre resuena entre escaladores, caminantes y amantes de la naturaleza que disfrutan de su legado. Nacido en Nueva York en 1943, fue un ecologista y un filántropo que dedicó los últimos años de su vida a comprar tierras en Sudamérica para crear áreas de conservación, con el objetivo de preservar la biodiversidad y la vida silvestre. Sin embargo, sus actividades fueron vistas de reojo durante varios años por los locales de la Patagonia. Varios extranjeros han pasado por esas tierras con el propósito de adueñarse de grandes cantidades de tierra, apoderarse de sus recursos, y así atentar contra el patrimonio nacional. Pero Douglas, con el paso del tiempo, supo cómo revertir el grito de “yankee go home”.

Pero ¿de dónde sacó Douglas el dinero para cumplir su cometido? El curriculum de Tompkins es larguísimo. Sus amigos contaron en el documental Wild Legacy que era un hombre insaciable: parecía que hubiese vivido 100 vidas, siempre estaba dispuesto a empujar sus límites y comprometerse con lo que hacía. A sus 17 años dejó la escuela. Su pasión por los deportes al aire libre lo llevó a dedicarse profesionalmente al esquí y la escalada. Para cuando tenía 21 años, frustrado por la falta de equipamiento necesario para el deporte outdoor, fundó la exitosa compañía The North Face.

Realmente, Douglas Tompkins tenía una gran visión para los negocios. La confección de la carpa igloo, fue un invento que descolocó al mercado del camping, y desplazó a las tradicionales carpas con pesados postes. Aún así, la vida para él pasaba por otro lado. Vendió la compañía por una obsesión: escalar uno de los picos más inhóspitos del mundo. Rodeado por glaciares, vigilado por fuertes vientos, y con una trepada vertical de 1500 metros de helado granito, el monte Fitz Roy o Chaltén había sido escalado solo dos veces hasta entonces. Con tres amigos, partió en su Kombi, surfeando o esquiando por donde pasara, y registrando todo el viaje en una película: Mountain of Storms (alegando al hostil clima en El Chaltén).

Douglas Tompkins Fitz Roy.
Douglas Tompkins escalando el monte Fitz Roy.

Al regreso de su aventura, fundó la famosa marca de ropa Espirit, junto a su primera esposa, Susie. La empresa creció hasta convertirse en multinacional. Pero Tompkins no estaba a gusto. Mientras piloteaba aviones, reflexionó sobre el cuidado de la naturaleza, la belleza de lo sustentable, el valor intrínseco de cada átomo que nos rodea. Desencantado con la cultura del consumo, Douglas comenzó a desalentar las compras masivas de sus productos poniendo carteles en sus locales que alertaban sobre prácticas sustentables.

Hacia 1990, Douglas Tompkins finalmente abandonó el mundo corporativo para mudarse al sur de Chile y seguir su vocación. En 1993, se casó con Kristine McDivitt (ex CEO de Patagonia), y juntos comenzaron a soñar un mundo mejor. Pensaron qué incorrecto es que se pueda adquirir terrenos con grandes cuerpos de agua o glaciares, por ejemplo. Paradójicamente, a través de su fundación The Conservation Land Trust, comenzó a comprar grandes extensiones de tierra. Su objetivo: que llegaran a convertirse en parques nacionales, ya que estos son el eslabón más alto de las áreas protegidas, y es la garantía más solida de una conservación a largo plazo. Además, Tompkins impulsó modelos de agricultura orgánica sostenible, para proteger las actividades económicas de las comunidades locales. Así, ha conseguido que se produzcan miel, frutos y vegetales orgánicos, como es el caso del Parque Pumalín en Chile.

Douglas Tompkins Kristinne
Douglas Tompkins junto a su esposa Kristinne.

Lo imagino manejando por la Carretera Austral, con la ventanilla entreabierta, dejando el aire fresco mover sus pelos canosos, camino a Lago General Carrera. Sonríe y aprecia el paisaje, no tiene apuro. Lo imagino manejando a su Kombi Volkswagen, aquella con la que cruzó toda América con el propósito de llegar a la cumbre del cerro Fitz Roy al sur de Argentina. Seguramente no. Es probable que aquel día llevara a su kayak en una pick-up. Por comodidad, y para transitar los numerosos caminos de ripio de la Patagonia Chilena, donde vivía hace varios años. Lo imagino remando por aquel profundo y helado lago. El Lago General Carrera: tantas veces lo habrá visto azul y sereno, hermoso, perfecto, como es la naturaleza; rodeado de unas bajas montañas llenas de arbustos y arboles verdes, frondosos, como es la Patagonia de aquel lado de la cordillera, húmeda, con aún más vida. Imagino que así vio el lago por última vez. Como siempre veía la naturaleza. Como lo hacía cuando escalaba, esquiaba o surfeaba. Oyendo el tranquilo rumor del agua, por última vez. Douglas Tompkins murió en un accidente de kayak el 8 de diciembre de 2015, a sus 72 años. Se encontraba en el Lago General Carrera cuando volcó y sufrió de hipotermia.

Tras su muerte, Kristinne, la esposa de Douglas, continuó con su legado y promovió las donaciones de sus tierras. En Chile, se convirtieron en parques nacionales el Parque Pumalín y el Parque Corcovado. En el sur de argentina, el Parque Nacional Monte León (Santa Cruz) existe gracias a su fundación, al igual que en el Litoral el Parque Nacional Esteros del Iberá (Corrientes) y Laguna Blanca (Entre Ríos).

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